(Selección de Josep Valls).

Vale la Pena Conciliar

. jueves, 21 de junio de 2007

Por Alexandra Millán. La necesidad de Conciliar la Vida Familiar y Laboral se ha revelado como uno de los grandes retos a los que se enfrenta la sociedad en general y el mundo empresarial en particular. Ya nadie ignora que lograr una buena Conciliación de Trabajo y Familia tiene beneficios para la sociedad y para las empresas que implica una toma de postura respecto de la familia a la que apoya y revaloriza. Para nuestras empresas venezolanas, sin duda, también es muy rentable apoyar medidas que faciliten compatibilizar la vida familiar y laboral. Esto mejora el rendimiento de las personas trabajadoras, disminuye el absentismo laboral, mejora la calidad de vida, mejora la productividad, facilita la conservación del personal. De forma contraria, el conflicto entre familia y trabajo tiene efectos negativos no sólo para la persona que lo sufre, sino también para la organización en la que trabaja, ya que eleva la insatisfacción laboral, lo que acarrea un menor compromiso y rendimiento en la empresa, una menor concentración en el puesto de trabajo, un nivel mayor de estrés y desmotivación y, en ocasiones, el abandono del trabajo con la consiguiente pérdida de empleados y empleadas muy capaces.

La Conciliación de la Vida Familiar y Laboral puede ser llevada a cabo si todas las personas implicadas ponen algo de su parte. Algunas empresas, afortunadamente cada vez son más, están conscientes de la problemática de la Conciliación de la Vida Familiar y Laboral dentro del marco de la Responsabilidad Social Interna y desarrollan una nueva cultura organizacional dentro de la cual instauran determinadas medidas, aplicables tanto a los hombres como a las mujeres, que pueden ayudar a mejorar este conflicto y que van mucho más allá de las meras medidas legales. Dichas medidas, van desde los permisos retribuidos por maternidad, lactancia, accidentes o fallecimiento hasta la reducción de la jornada por motivos familiares, desde un tercio y hasta la mitad, excedencias, suspensión del contrato por parto, adopción, o riesgo durante el embarazo, entre otras.


Por otra parte, existen otra clase de medidas que pueden establecer las organizaciones, aunque hay que hacer constar que no todas estas medidas son aplicables de manera universal a cualquier empresa y a cualquier situación. Lógicamente, cada empresa tiene sus propias peculiaridades y sus propias limitaciones. No obstante, resulta urgente cambiar la cultura y tomar conciencia de que hay que hacer algo por ayudar a las personas trabajadoras y a las familias a Conciliar su Trabajo y su Vida Familiar, y a ser felices en ambos. Todas las gentes saldremos muy beneficiadas de ello, pues sólo se vive una vez. Vale la pena Conciliar.