(Selección de Josep Valls).

Integrarlas es nuestra Obligación Moral

. martes, 22 de mayo de 2007

Por Alexandra Millán. Se dice que el grado de civilización de una sociedad puede ser juzgado en función de cómo trata a sus miembros más débiles. Aunque es cierto que las personas discapacitadas son el colectivo más beneficiado por la acción social de las compañías, esto no significa que éstas les abran sus puertas. El caso es serio porque existe una ley de fecha 2007, de la que se desarrolla un sistema de cuotas que exige que el 5% del empleo en empresas públicas y privadas se destine a personas discapacitadas . La ley es sistemáticamente incumplida, lo que no es de extrañar, pues las inspecciones son realmente escasas.

Afortunadamente hay excepciones, hay empresas que si respetan tanto la ley como la ética de darles oportunidad a este colectivo para que se desarrollollen dentro del ámbito organizacional. Me gustaría que las empresas pensaran que es una oportunidad integrar a personas discapacitadas. Que en vez de pensar cuánto va a costar la multa, pensaran en cómo hacerlo, como incluir a ese colectivo que por razones cualquieras que sean, van en ascenso. Y para eso, más que el rigor en la aplicación de la ley, puede ser buena idea convencerles en contratarles.

Considero que hay buenas razones, además de ser una Ley, para ingresar a este colectivo dentro de las empresas:

  • Las personas discapacitadas que intenta trabajar son personas que han sabido superar muchas dificultades. Cuando se les da una oportunidad, tienden a aprovecharla con esfuerzo y entusiasmo. La moral completa de la empresa puede mejorar significativamente, por su influjo y por su esfuerzo de superación. No sólo eso, tener enfrente personas que realmente tienen y afrontan sus problemas no puede hacer sino evidenciar la banalidad de muchos conflictos y malos rollos de oficina.
  • El trabajador(a) discapacitado(a) tiende a ser más fiel a su puesto de trabajo. En algunos sectores, la rotación de personal es altamente gravosa por gastos y tiempo de formación.
    Lo exige la ley. Tarde o temprano habrá que hacerlo. Puede ser buena idea aprovechar que otros no lo hacen y destacarse por cumplirlo frente a la competencia. Puede incluso emplearse dentro de la Responsabilidad Social Interna.
  • Algunas personas discapacitadas, pueden llegar a adquirir destreza superior a las personas sin estos problemas en algunas actividades.
    *La acción social tiene efectos dentro y fuera de la empresa. Dentro de ella, la responsabilidad social de ésta se hace mucho más evidente cuando compruebas en tu día a día que no se margina a la persona discapacitada, que cuando te cuentan que se han hecho determinadas donaciones. Y eso contribuye al orgullo de pertenencia.
  • No es sólo un gran y poco explorado mercado de trabajo. También es un gran mercado que sólo integrando a individuos pertenecientes a estos colectivos puede ser entendido y considerado en la oferta.
  • Y además, es un colectivo con el que está conectado por lazos emocionales, familiares o de amistad gran parte de la población venezolana. Ver una persona trabajadora con discapacitad en un puesto front-line, o saber que el hijo sordo o con sindrome de Donw de un conocido trabaja en determinada empresa es mucho más convincente que mil anuncios con datos de presupuestos en positivo, buenos balances financieros o estrategias de planificación competitivas.
Y en fin, porque son seres humanos.

1 comentarios:

Alexandra Silva dijo...

Excelente artículo, es necesario nos sensibilicemos un poco más, no sólo ante las personas con alguna discapacidad, sino ante la población en general de que una u otra forma se tiene condiciones inferiores a las necesarias para vivir dignamente.