(Selección de Josep Valls).

Elastic Girl

. viernes, 18 de abril de 2008

Por Alexandra Millán. Siguiendo con el tema que me apasiona y con semanas sin realizar aportación a este maravilloso Blog, compartiré con quienes lean este posteo algunas reflexiones que llamaron mi atención luego de leer el libro de la Dra. Nuria Chinchilla y Maruja Moragas, “Dueños de Nuestros Destinos”. Resulta muy interesante ver los diferentes estilos de cómo se afronta el conflicto, Trabajo-Familia.

En sociedades donde por lo general la responsabilidad de los trabajos de la casa recaen en la mujer y cuando ésta tiene que adicionar un empleo fuera del hogar e hijos e hijas a quienes atender, compromisos sociales que cumplir, etc., la situación se convierte en un verdadero malabarismo, viviendo siempre en la cuerda floja y de esta manera, poder cumplir o intentar poder cumplir con todo.

Las autoras realizan una tipificación en la cual, por un lado la conseguí muy realista y por la otra, graciosa dentro de la seriedad del tema y es por ello que este posteo lo llamé “Elastic Girl” acogiéndome a una de las cuatro tipologías presentadas y recordando la protagonista de la película “Los Increíbles”, ya que en términos generales, es práctica común en ciertas culturas, que las mujeres debemos ser excelentes en todo, madre, esposa, profesional, ama de casa, buena amiga, hermana, hija y al final, lo mas probable, es que algo, no salga del todo como lo esperamos y por lo general, ese algo es la casa y lo relacionado con ella, englobando aquí, pareja, padres y labores domesticas.

En oportunidades, nos resulta difícil de Conciliar Trabajo-Familia entre otras cosas, por el factor social que impera desde y dentro de las Organizaciones y que ejerce una presión constante en la población que trabaja, olvidando (las Organizaciones), la importancia de un horario de trabajo adecuado, olvidando que esa población tiene otras actividades fuera del ámbito laboral, que es necesario que se tomen vacaciones por salud mental y obviamente por productividad, etc.

Pareciera que lo que está politicamente bien visto, es trabajar hasta muy tarde, sin importar lo que se haga, bien sea navegar por la web, hablar por teléfono, esperar que el tráfico baje, en fin, mientras más tardes salgas mejor....y adiós a la Conciliación y volvemos al malabarismo, eso sí, se complació a la empresa pero nos olvidamos de cada cual.

Debemos conocer y establecer nuestros propios límites y hacerlos respetar, de eso se trata el tema de Conciliar.