(Selección de Josep Valls).

No es enemistad, sino complementariedad

. lunes, 2 de abril de 2007

Por Alexandra Millán. Alguna gente vemos el equilibrio como el acto de asignar la misma cantidad de tiempo y energía a ambos lados de la balanza con el fin de mantenerlos iguales, vivimos con la esperanza de que habrá "un momento perfecto" en donde esto sucederá y creemos que después , la vida será más llevadera y satisfactoria, pero como ese momento nunca llega, sentimos la frustración del desequilibrio en nuestro interior.

Pero qué es realmente el Equilibrio? según la Real Academia, es la armonía entre cosas diversas. Ecuanimidad, mesura, sensatez en los actos y juicios. Cómo poder pensar que podríamos sentirnos en equilibrio con sólo asignar la misma cantidad de tiempo y energía al trabajo y a la familia? La vida es dinámica y muy cambiante, el equilibrio en una etapa no será igual en otra, el equilibrio para una persona no es el mismo que para otra y hay épocas en la cuales el desequilibrio temporal contribuye mejor al equilibrio de la vida en general.

Trabajo y familia no tienen enemistad, sino más bien complementariedad, es difícil no ver que compiten con el poco tiempo que disponemos, nos parece que solamente podemos satisfacer un aspecto a expensas del otro, pero esta es una idea que tenemos errada, no se trata de un equilibrio mecánico, se trata de un equilibrio dinámico, es importante dedicarle esfuerzo y dedicación tanto a la familia como al trabajo, debemos saber manejar el tiempo, ese tiempo que cada vez se nos hace más corto y que siempre va a tener 24 horas cada día.

Si conjugar trabajo y familia fuera sencillo, no veríamos a tantas personas al borde de la extenuación y con una salud en riesgo, tratando de equilibrar el papel de madres y padres, esposas y esposos y ser a la vez excelentes profesionales. Les invito a que busquemos la ecuanimidad, la sensatez y la mesura y crear una sinergia en lugar de un abismo entre el trabajo y la familia.