(Selección de Josep Valls).

Fortaleciendo al Talento Humano

. miércoles, 22 de noviembre de 2006

Fuente: Microsoft Office OnlinePor Alexandra Millán. Cada día las competencias laborales y profesionales se consolidan en el mundo como factor fundamental de competitividad y productividad de las empresas y lo más importante, del desarrollo técnico, profesional y personal del Talento Humano vinculado a las organizaciones productivas. O sea, la primacía de las capacidades demostradas ante los títulos formativos.

Es la participación del personal quien contribuye al logro de los objetivos organizacionales con desarrollo de funciones específicas y además aportan creatividad, innovación y mejoramiento continuo para hacer posible el cambio en los procesos productivos ser más eficiente, más rápidos y responder a las exigencias de un mercado laboral socialmente responsable.

¿Qué ventajas obtiene una empresa de la formación basada en competencias?

Las empresas han comenzado a reconocer que su principal fuente de diferenciación y competitividad es su gente. Se recogen cada día más experiencias de organizaciones empresariales que orientan sus esfuerzos competitivos a fortalecer su activo humano. Generar ambientes propicios a la innovación y a la mejora continua de rendimiento son objetivos que se sustentan en los procesos de capacitación para el desarrollo de competencias laborales.

El enfoque de competencias aclara notablemente el panorama para la selección del talento humano, el cuál puede fundamentarse, ya no sobre diplomas universitarios, sino sobre capacidades demostradas. Las nuevas líneas en materia de vinculación de personal se describen sobre la base de perfiles de competencia. La simplificación en las atiborradas y muchas veces inoperantes descripciones de puestos se facilita enormemente con conceptos como el de los niveles de desempeño y las áreas de competencia, antes que por la tradicional y desgastada forma de bautizar puestos y crear diferenciaciones innecesarias entre personas colaboradoras que interactúan a niveles similares y con altos grados de interdependencia.

La formación del talento humano tiene una más fácil identificación y provisión mediante mecanismos de evaluación de las competencias que cada cuál dispone, que faciliten la identificación de aquellas competencias a desarrollar en cada caso, y por tanto, de las acciones de formación requeridas. Muchos programas de formación empresarial caen en la fácil e ineficaz fórmula del recetario que, por repetitivo, sólo logra dar cuenta de recursos en tiempo y dinero pero no significan mayor avance a los ojos del personal.

Algunas empresas que cuentan con sistemas de competencia laboral, han logrado conectar sus políticas de remuneración e incentivo con modelos de gestión de recursos humanos basados en competencia laboral. Tales modelos asocian el logro de competencias con los mecanismos de compensación; éste, sin embargo, es un campo aún poco recorrido y que presenta grandes desafíos. Uno de los puntos de más tensión se centra en la suposición de que un certificado de competencias debería habilitar directamente a su poseedor o poseedora a recibir una compensación adicional; este argumento, extremadamente simplista podría disuadir a muchas empresas de la implementación de un sistema de competencias.


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